
¡No me tomes fotos, me robas el alma!
Siempre que escuchaba decir esto a Rodrigo me llenaba de gracia pues por un instante podía imaginar pedazos de su alma adhiriéndose a papel fotográfico, esto lo dejaría vació, triste, sólito, ya no sentiría, no se eran suposiciones de mi mente extraña y retorcida, pero de pronto algo me llevo a facebook (a donde mas si estoy aburrida) y comenze a revisar un viejo álbum de mi estadía en la prepa en mi amado "Cole", oh sorpresa que me lleve, es verdad esas fotos me robaron mi alma, pedazos de ella que tal vez ya ni recordaba que tenia, y que alguna vez estuvieron dentro de mi, pegadas a mi vida, a mi sentidos, de pronto encontré un amor ahí dentro de las fotos, vi muecas, gestos, actitudes, caras conocidas, enojos, captan tan perfectamente bien disgustos y melancolías, que no aguante y volví a recordar cada escena de las fotos, todo lo que deje en esa escuela, a mis amigos, mi vida, mi amor, alguna que otra lagrima y mucha fe.
Ahora entiendo que mi alma vive en cada foto y también viven las de mis amigos y amores, es difícil llegar a entender que una foto te puede mostrar la verdad de las cosas años después, o tal vez solo tal vez te puede llenar de alegría y conforte, al mostrar que todo lo que paso fue real y ocurrió, espero que las fotos no me dejen hueca algún día y que el único consuelo que me quede sea ver fotos, para estar segura de que existo.
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